Si alguna vez has sentido que tu mente está saturada, que no te concentras o que no puedes avanzar con tus tareas, puede que el problema no sea solo interno, sino también externo: tu entorno físico. La forma en que organizamos (o dejamos desordenado) nuestro espacio tiene efectos que van más allá de la estética.Sigue leyendo «Ordenar el espacio para calmar la mente: cómo la organización influye en nuestra salud mental.»